El Castillo de Osma fue construido entre los siglos X y XI, y modificado entre los siglos XVI y XV. Para su construcción se utilizaron elementos reciclados del antiguo asentamiento, de Uxama, de esta manera encontramos sillares, comisas, columnas, etc., de origen Romano. Esto se puede apreciar sobre todo en la torre del Agua.

 

La fortaleza de Osma tenía tres recintos amurallados de forma irregular, adaptándose al cerro donde se asentaban.

En el primer recinto, o recinto interior, destacan sus aún altos muros y la puerta de acceso, que pudo tener un arco de herradura similar al del castillo de Gormaz. En los extremos del lado este de este recinto se disponen dos torres, una la del Homenaje, y de la otra de donde parte el segundo recinto.

Del segundo recinto, que rodeaba al primero, apenas quedan restos, lo mismo que del tercero, siendo el resto más destacado de éste último la torre del Agua, situada en el extremo norte. La torre del Agua se encuentra en la base del cerro, junto la río Ucero, y protegía tanto el acceso al puente como la recogida de agua.

La fortaleza se encontraba rodeada de atalayas situadas a mayor cota que él, como las de Uxama, Valdenarro y Lomero, con las que se comunicaba visualmente.